Autora: María Valeria Engelberger | Alumna de la Diplomatura
Mi agradecimiento a los docentes de esta Diplomatura en “Energía y Soberanía”, por las herramientas teóricas brindadas y por promoveruna mirada crítica y reflexiva.
Introducción
La cuestión ambiental se ha consolidado como uno de los ejes centrales de las políticas globales actuales. Este escenario impulsa a una transformación de los modelos de desarrollo energético, orientada a reducir el uso de combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero. Como consecuencia, emergen nuevas formas de generación de energía y se intensifica la disputa geopolítica por los minerales críticos necesarios para la transición energética.
En este contexto, esta monografía propone dar respuesta a interrogantes fundamentales sobre “el rol geopolítico que ocupa Argentina y como influye en la política energética nacional”. Este análisis se realiza a partir de un orden mundial que está cambiando, las disputas de poder y la competitividad por los recursos.
Para garantizar una correcta interpretación de los argumentos presentados, resulta indispensable definir previamente ciertos conceptos técnicos, y comprender la relación existente entre ellos, siguiendo los lineamientos propuestos en esta diplomatura.
Asimismo, se propone realizar un análisis desde una perspectiva de la geopolítica crítica, sustentada en la teoría de la “insubordinación fundante” (Gullo, 2008), que se complementa con el enfoque estratégico y soberano sobre los recursos naturales planteado por (Bruckmann 2011).
Resulta importante también considerar, desde el escenario actual, en como pensar en una geopolítica argentina y porque nuestros recursos naturales – los hidrocarburos, los minerales estratégicos y el potencial en energías renovablesposicionan a la Argentina como un actor relevante en la transición energética.
A partir del marco conceptual establecido, en este trabajo se busca dar respuestas a interrogantes fundamentales sobre el futuro energético nacional. En particular, abordar los desafíos estructurales que Argentina debe enfrentar, los cuales emergen de las actuales deficiencias en su matriz energética que condicionan su desarrollo. Y como la dependencia de los combustibles fósiles genera una debilidad económica y qué desafíos técnicos debe priorizar el Estado para garantizar la seguridad energética.
Geopolítica y Geoeconomía – Marco conceptual
Existe una vinculación entre las relaciones de poder, la geopolítica y la energía. Esta relación repercute en la política de los países según su posición en la estructura mundial (centrales, periféricos y semiperiféricos).
Para comprender la dinámica del orden mundial actual, es necesario analizar la relación entre dos conceptos fundamentales: la geopolítica y la geoeconomía.
Geo: Espacio geográfico – recursos estratégicos
Política: Conflicto internacional – disputa de interés
La geopolítica considera cómo las relaciones humanas influyen y le dan valor a un espacio geográfico, y cómo, ese espacio y sus recursos estratégicos condicionan y moldean las relaciones humanas y políticas.
La geoeconomía analiza el control sobre los flujos de materias primas y energía, y cómo el poder económico influye de manera determinante en la vida política interna de los Estados y en la configuración de las relaciones geopolíticas globales.
La Geopolítica como herramienta
La geopolítica se constituye como una herramienta que ayuda a mirar e interpretar la realidad regional, nacional e internacional desde la idea de que el espacio, los territorios, el tiempo y sus recursos moldean los comportamientos políticos. Esto sirve para poder entender que recursos tiene argentina y que significan para el mundo, y que esto nos permita tener soberanía y autonomía en las decisiones.
Las Estructuras de poder
¿Porque argentina no logra alcanzar la industrialización y el desarrollo tecnológico?
A fin de comprender esta situación, es preciso considerar la teoría sistemamundo desarrollada por Immanuel Wallerstein, la cual explica la estructura del sistema internacional en términos de que existe un centro, una semiperiferia y una periferia.
El centro son los países que están económicamente desarrollados, políticamente estables y tecnológicamente avanzados, como EE UU, Alemania entre otros.
La periferia son los países ricos en recursos naturales pero que carecen de industrialización y estabilidad política como algunos países de América Latina.
La semiperiferia son los países como Argentina que tienen capacidad industrial, tecnológica productiva pero que no logran culminar su proceso de desarrollo.
Desde esta perspectiva, Argentina no alcanza ese desarrollo autónomo porque el sistema-mundo necesita que los países que están en la semiperiferia sigan siendo mercados de consumo y proveedores de materias primas.
Por lo tanto, el desarrollo tecnológico está condicionado por las estructuras de poder que utiliza la economía para impedir que nuevos actores disputen posiciones centrales, y lo que implicaría romper con esas estructuras tensionando esas relaciones de poder.
Geopolítica de los hidrocarburos
Existe una relación entre geopolítica, desarrollo económico e hidrocarburos que es fundamental para el sistema mundial.
Históricamente, el desarrollo tecnológico de la industria petrolera nació en EEUU a mitad del siglo XIX, lo que le permitió consolidar una posición dominante en el sector hidrocarburífero y dominio de la industria petroquímica. Con el incremento sostenido de la demanda energética, surgió la necesidad de las potencias de El rol geopolítico que ocupa Argentina y cómo influye en la política energética Nacional. buscar nuevas reservas petroleras extendiéndose la industria a nivel global y empiezan grandes descubrimientos y desarrollo de yacimientos en otros territorios como Rusia, Golfo Pérsico, Venezuela y Argentina.
Durante la década del ‘70, los conflictos internacionales y las tensiones de poder influyeron en la geopolítica del sector energético. Es en esta etapa que comienzan las primeras políticas orientadas a diversificar la matriz energética, fortalecer la eficiencia energética y promover el desarrollo de fuentes renovables. Asimismo, surgen también las políticas de regulación de las emisiones de CO2 derivadas de los hidrocarburos. En este proceso, las potencias occidentales buscaron reducir su dependencia de las importaciones del petróleo, ante la creciente capacidad de los países productores miembros de la OPEC (Organización de Países Exportadores de Petróleo) para incidir en los precios y en la oferta mundial de crudo.
Por consiguiente, el desarrollo económico, el interés nacional y el poder político están íntimamente relacionados con el acceso a los recursos energéticos y la producción de energía, la cual proviene en gran parte del petróleo, el gas y el carbón.
A nivel global, en la industria petrolera las políticas de estado y las empresas energéticas, estatales como privadas, ejercen un rol determinante sobre la producción, la investigación, las reservas y la administración sobre los precios internacionales de los hidrocarburos.
El mundo actual requiere alimentos, energía y minerales, esto es la base que permite el funcionamiento del sistema económico mundial, Argentina tiene un potencial significativo en recursos naturales.
Los hidrocarburos, a pesar de ser una fuente de energía no renovable, continúan siendo fundamentales para el sistema energético global y representan para el país una oportunidad estratégica para impulsar su crecimiento económico y fortalecimiento de su inserción internacional.
Argentina ha encontrado en la explotación de hidrocarburos no convencionales, una oportunidad para posicionarse como productor y exportador de estos recursos. Los recursos energéticos y su acceso a ellos, son parte de la seguridad nacional, porque si un país no puede garantizar su abastecimiento interno compromete tanto su soberanía como su desarrollo económico.
Un orden mundial en crisis
Durante los últimos 50 años estamos transitando un momento de reconfiguración del orden mundial, donde el antiguo orden no termina de derrumbarse y el nuevo, con eje en el Asia-Pacífico, no termina de consolidarse.
El primero, impulsado por los EE.UU. y que tuvo su auge tras la caída del Muro de Berlín, caracterizado por la hegemonía del capitalismo y la consolidación del neoliberalismo, como modelo económico dominante a nivel global.
Con la llegada del siglo XXI este modelo neoliberal con una única potencia a nivel mundial que determinaba las reglas para el conjunto de países del mundo, termina por entrar en una profunda crisis financiera. El rol geopolítico que ocupa Argentina y cómo influye en la política energética Nacional.
Tras la crisis de 2008, el escenario internacional ingresó en una etapa de reconfiguración geopolítica, marcada por el fortalecimiento del rol del Estado y la disputa por sectores estratégicos. En este nuevo contexto, la energía se consolida como un factor central de poder, dando lugar a la transición energética como uno de los principales ejes de competencia y proyección a nivel global y el desarrollo tecnológico apareciendo las energías renovables y por otro lado el cambio de orden mundial, donde el gran líder es China.
En consecuencia, el sistema internacional o el orden mundial sucede de manera interconectada con la transformación de la matriz energética, la transformación del patrón tecnológico y la disputa geopolítica por los recursos naturales estratégicos.
Los recursos naturales como factor de poder
Los recursos naturales de un país se convierten en un factor de poder fundamentalmente por su ubicación estratégica, su escasez, y por la alta demanda industrial, lo que hace que quien lo controla tenga su dominio geopolítico y económico.
Ese valor como factor de poder dependerá de que rol cumple en el ciclo económico y tecnológico vigente, sus usos, si existe tecnología para utilizarlo y desarrollarlo a gran escala y si el acceso a ese recurso modifica, mantiene o tensiona el equilibrio de poder existente.
Argentina por su variedad geográfica y climática en sus distintas regiones posee activos muy valiosos para la generación de energías renovables como la energía solar en el Norte y Cuyo, la eólica en la Patagonia, tiene potencial hidroeléctrico no explotado, la biomasa y el biogás entre otros.
Además, cuenta con uno de los más grandes reservorios de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta, un recurso estratégico para la transición energética, así como importantes reservas de minerales críticos, como el litio, el cobre y tierras raras, fundamentales para el desarrollo de tecnologías limpias y el almacenamiento de energía.
Estas condiciones le brindan la posibilidad a nuestro país de convertirse en un actor estratégico en la transición energética mundial.
Sin minería no hay transición
Lo que define el poder en el siglo XXI, es quien controla los minerales que posibilitan las nuevas formas de guerra-económica, tecnológica y energética. La potencia que domina este juego es China que concentra alrededor del 70% de la extracción y el 90% de la refinación mundial de estos recursos. Este dominio no es solo industrial, sino también geoestratégico.
Los minerales críticos son recursos estratégicos, cada vez más demandados por la transición energética, con alto riesgo de escasez y gran impacto económico. Se caracterizan por su alta capacidad para almacenar y conducir energía, fundamentales para el desarrollo de tecnologías vinculadas a las energías renovables, tales como paneles solares, baterías para la movilidad eléctrica, sistemas de almacenamiento energético y turbinas eólicas. El rol geopolítico que ocupa Argentina y cómo influye en la política energética Nacional.
Los minerales más relevantes para la transición energética son el cobre, el litio, el cobalto, el níquel entre otros y las tierras “raras” (16 elementos químicos).
Actualmente, Argentina es el 4to productor de litio en el mundo, además posee importantes proyectos de cobre en desarrollo y depósitos no explotados comercialmente de tierras raras.
Energía y soberanía – Modelos de desarrollo
Para pensar la relación entre energía y soberanía debemos analizar dos modelos de país. Por un lado, un modelo de desarrollo energético soberano basado en la asociación público-privada con capital nacional y extranjero, con planificación estratégica y control del estado.
Por otro lado, un modelo extractivista, privatizador, orientado principalmente a la exportación de materias primas sin agregado de valor y con menor intervención estatal.
En este contexto, las empresas públicas nacionales productivistas cumplen un rol clave en el acceso y control de los recursos estratégicos.
Hoy estamos en una transición de poder global, caracterizada por la reconfiguración del poder económico internacional. Mientras Estados Unidos enfrenta un declive en su poder hegemónico, China se consolida como primer mercado mundial, primera potencia industrial, y principal potencia en la producción y administración de las nuevas formas de generación de energía como la solar y la eólica, así como también en el desarrollo de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial.
En ese sentido, las disputas por el control y la administración de las nuevas formas de generación de energía, se ubican en el centro de la agenda política internacional. Argentina posee recursos estratégicos que hoy tensionan directamente en el equilibrio de poder.
Frente a esta realidad, ¿cómo hacemos para pensar en un modelo de desarrollo que nos permita aprovecharlos de manera soberana y en función del interés nacional?
En virtud de ello, los recursos naturales deben considerarse como “factores de poder” dentro del sistema internacional, y no pensados únicamente como ‘bienes comunes’ de libre acceso que habiliten su explotación sin una planificación estratégica. Deben ser abordados desde una mirada geopolítica, entendiendo que su administración, protección y control forman parte de la soberanía y del desarrollo nacional. Argentina tiene lo que el mundo necesita, para desarrollarse debe adaptar su matriz productiva para abastecer al mundo de esos recursos. Sin embargo, es necesario dejar de pensar en un modelo de país que solo abastece materia prima al mundo y empezar a reflexionar en cómo aprovechar esos recursos y que es lo que argentina necesita. Para así, poder desarrollar modelos productivos energéticos e industriales orientados a resolver los problemas estructurales de nuestro país.
Para ello, resulta indispensable hacer un análisis exhaustivo a nivel industrial, científico y tecnológico que nos permita identificar las capacidades nacionales, como potenciarlas y si es posible desarrollar o asimilar esas tecnologías localmente.
Pensar en una geopolítica argentina
Desde la perspectiva de Marcelo Gullo la “insubordinación fundante”, nos invita a pensar “desde la periferia para salir de la periferia” y nos hace reflexionar acerca de las posibilidades que tienen los países Sudaméricanos de salir de esa condición periférica con el apoyo del Estado.
En correspondencia con esto, la transición energética no debe pensarse solo como una cuestión ambiental y tecnológica, sino como un proceso geopolítico estratégico y soberano con planificación estatal, con control de sus recursos energéticos y con desarrollo industrial y tecnológico.
Si nuestro país adopta esta transición bajo reglas impuestas por las potencias o países centrales, el cambio de matriz energética podría caer en una nueva forma de dependencia tecnológica, financiera, como también el control de sus minerales críticos.
Así también, Mónica Bruckmann en su libro “Recursos naturales y la geopolítica de la integración Sudamericana” señala de cómo los recursos naturales y el crecimiento de la disputa por los minerales críticos son hoy objeto de una competencia global que condiciona a los países periféricos. América del Sur es una de las grandes regiones en disputa por su materia prima y la dimensión de las reservas de recursos estratégicos que posee.
Conclusión
Hacia 2050, la matriz energética mundial se perfila hacia una mayor participación de energías renovables, particularmente la energía solar fotovoltaica y más electrificación destinada a reducir las emisiones de carbono. El gas natural se consolida como energía de transición, mientras que los minerales críticos adquieren un papel estratégico para el desarrollo tecnológico.
Argentina tiene una matriz eléctrica basada en el gas natural, lo que representa una ventaja en cuanto a su disponibilidad como recurso y en comparación con otros combustibles fósiles, es menos contaminante.
A pesar de ello, presenta limitaciones estructurales significativas como infraestructura de transmisión eléctrica obsoleta e insuficiente, gasoductos limitados, dependencia parcial del gas licuado importado y restricciones en la expansión de energías renovables debido a la saturación de la red.
A esto se suma la ausencia de una planificación estratégica sostenida, institucionales débiles, inestabilidad macroeconómica y falta de seguridad jurídica y regulatoria que afectan la previsibilidad y la capacidad de atraer inversiones.
En consecuencia, el desafío no radica únicamente en la disponibilidad de recursos, sino en la capacidad del Estado para planificar e implementar una política energética soberana a mediano y largo plazo, que promueva el desarrollo de capacidades locales, la formación de recursos humanos especializados, impulsar la generación de carreras universitarias y el fortalecimiento del científico-tecnológico.
Por consiguiente, resulta imprescindible construir consensos sólidamente fundamentados que permitan sostener políticas de Estado consistentes en el tiempo, es decir que los cambios de signo político no impliquen discontinuidades en la estrategia energética nacional, orientada al desarrollo y a la inserción de Argentina al actual contexto geopolítico internacional.
Bibliografía
“Recursos naturales y la geopolítica de la integración Sudamericana” – Mónica Bruckmann. – 2011
“La Insubordinación Fundante” (Breve historia de la construcción del poder de las naciones) – Marcelo Gullo, 2015
“Insubordinación y desarrollo” Las claves del éxito y el fracaso de las naciones – Marcelo Gullo, 2012
“Revisando la (nueva) geopolítica de los recursos naturales: perspectivas clásicas y críticas – Por el Dr. Julio Burdman
“Perspectivas de un Oren Mundial en disputa” Dossier Ocipex
“Covid-19 y crisis del petróleo: una oportunidad para repensar la matriz energética. Por Agustina Sánchez Beck, 11 de mayo, 2020
“Geopolítica de la tecnología desde la semiperiferia. Por Diego Hurtado 11 de septiembre 2018
Desarrollo nacional y geopolítica científico-tecnológica Por Agustina Sánchez Beck, 26 de septiembre, 2020
“La importancia de la Ciencia y la Tecnología – Entrevista a Diego Hurtado 21 junio, 2020
Panorama mundial y nacional de la minería de litio (1° Edición) Por Agustina Sánchez Beck, 26 septiembre, 2023
“Introducción al sistema eléctrico argentino – Parte 1 “- (2025 UMET) Por Ing. Sabino Mastrangelo

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